Raza Somalí

gato somalí

El gato somalí es pariente del abisinio. Esta raza difiere del Abisinio por varios aspectos. En primer lugar, muestra rasgos de animal salvaje combinadas con la elegancia de los gatos orientales. Segundo por su pelaje semi-largo y duro. Y tercero por ser frágiles y pequeños en su nacimiento, pero que al crecer, se hacen fuertes y robustos.

Su carácter garantiza momentos muy gratos de juegos y convivencia, razón por la cual se ha vuelto popular en familias con niños.

Origen de la Raza Somalí

Raza Somalí

Cuando hemos hablado del gato Abisinio hemos dicho que, el somalí es su variedad en pelo largo y es así, estas dos razas están emparentadas. Sucede que, al nacer, algunos de los gatos bebes del abisinio, tenían el pelo semilargo, los cuales eran considerados defectuosos y por ende apartados de la camada para luego ser donados como gatos domésticos sin raza.

Está variedad surgió debido al cruce de gatos siameses y persas que se hizo durante los años 50, a fin de refinar la raza. Sin embargo, una década más tarde, distintos criadores provenientes de Canadá y la amerciana Evelyn Mague, tomaron la decisión e iniciativa de separar a ambos tipos de gatos y a trabajar con los mininos de pelo largo que hoy se conocemos como somalí.

De modo que el linaje de gatos somalí procede de Estados Unidos y Canadá, y en muchos lugares se le ha designado también el nombre “Longhaired Abyssinian”.

Gracias al esfuerzo de estos criadores, fue reconocido oficialmente como raza independiente, por la federación Cat Fancier Association en el año 1979, luego por la Fédération Internationale Féline en el año 1982 y TICA en 2008, estableció las reglas de estandarización que son utilizadas en las exposiciones felinas en relación a las características que definen al gato somalí.

Por cierto, el nombre del somalí, se lo debe a Somalia, el país vecino de Etiopia, lugar de donde se cree es originario el Abisinio.

Comportamiento del gato Somalí

Es un gato temperamental pero no es agresivo, es extrovertido, activo y le gusta explorar cada espacio de su hogar.

Aunque son inteligentes, les cuesta un poco aceptar ordenes, pero, si se tiene paciencia y constancia, lograrán captar que acciones tienen prohibidas.

También son amorosos, pero no les gustan los mimos. Y si bien aprecian estar cerca de sus dueños, rara vez se subirán a su regazo.

Son juguetones, dulces, sociables, y a la vez algo desconfiados, capaces de convivir tranquilamente con niños y otros animales, tienen un tono de voz suave, no son amantes al frío y prefieren los lugares espaciosos donde puedan jugar y ejercitarse.

Video sobre la raza de gato somalí

Apariencia de los gatos somalí

El somalí, es un gato de tamaño mediano, proporcionalmente desarrollado, con peso aproximado de 5.5 kilos en las hembras y hasta 7 kilos los machos.

Es corpulento, su porte manifiesta majestuosidad y su espalda, al estar levemente arqueada, da la impresión de estar a punto de saltar.

Su cabeza tiene forma triangular enmarcado con contornos redondeados, una frente ligeramente abombada, una nariz mediana y un mentón sobresaliente que se va afinando moderadamente hacia un hocico alargado.

Sus orejas son grandes, están bien separadas, tienen una base ancha y pelo largo, la punta está ligeramente redondeada, y en algunos casos muestran unas pinceladas tipo lince.

Con respecto a sus ojos expresivos y almendrados, estos pueden variar entre verde o ámbar y los enmarca una línea de color similar a su manto, pero un tanto más oscuro.

La estructura ósea de sus extremidades es medianamente largas y delgadas. Y sus pies son pequeños y ovalados.

La cola es parecida a la de un zorro, larga, fuerte, de punta afilada y bastante tupida.

Raza Somalí

El pelaje varía de tamaño dependiendo del lugar:

  • En la cabeza y en la parte delantera de las patas es corto.
  • En la espalda, vientre y pecho es semilargo.
  • Y en la parte posterior de las patas, la garganta y la cola es largo.

El color de manto lo adquieren después de los dos años de nacido, llegando a ser más definidos a medida que crecen. El manto de estos gatos puede tener al menos dos o tres colores, siendo las puntas siempre más oscuras.

Los colores más comunes son el marrón anaranjado con puntas negras y las combinaciones de beige con gris azulado, chocolate, melocotón y negro.

Cuidados del gato somalí

Este gato no necesita cuidados especiales. Al contrario, como se trata de una de las razas más fuertes y sanas bastará con proveerle las rutinas de higiene comunes, como:

  • Limpiarle los ojos y orejas.
  • Cortarle las uñas.
  • Bañarlo en ocasiones con un champú para gatos.
  • Y al igual que al resto de los felinos, precisará que se le cepille el pelo una vez por semana, aumentando la frecuencia en periodos de muda, de manera que evitemos la producción de bola de pelos.

También es imprescindible sus regulares visitas al veterinario para vacunarlo y evaluar su salud.

Por otra parte, hemos de añadirle carne de manera controlada a su dieta y cuidarlos del invierno, puesto que son intolerables a las temporadas frías.

Precio del gato somalí

Raza Somalí

Los gatos somalís no son nada económicos. Obviamente al tratarse de un gato de raza tiene un costo elevado en comparación con el resto.

Sin embargo, el monto variará según las condiciones que establezca el vendedor.

Por ejemplo, si la razón de la compra es por necesidad de un animal de compañía, la persona pagará mucho menos de aquel que lo compre con el objetivo de reproducirlo o exhibirlo; esto se debe a que quien lo desea para exhibición, lo hará con un punto de vista crítico, fijándose en cada detalle de su composición física.

Algo que también contribuye a la variación del precio, es el lugar donde lo compremos, si es nacional, se evitará el pago de traslado y obtención, lo que se traduce en un ahorro monetario.

Asociaciones felinas tienen a la disposición listas de criaderos de gatos somalí, solo es cuestión de ponerse en contacto con ellos para acordar un precio y el lugar de entrega.