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Todo sobre gatos

Raza Burmilla

gato burmilla

La raza Burmilla es un gato que proviene de la combinación de burmés y de persa chinchilla, las razas de las que procede. El gato plateado, como se le suele denominar, goza de gran popularidad, aunque la raza, en sus inicios, contó con serios obstáculos por motivos genéticos.

Origen la raza Burmilla

raza Burmilla

Los primeros ejemplares de gato Burmilla nacieron del cruce de una gata Burmés lila y un gato Persa chinchilla. Su nombre se debe a la unión de estos dos nombres. El proceso ocurrió en el Reino Unido durante el año 1981.

Los gatos de la primera camada enamoraron a los criadores, quienes continuaron haciendo pruebas genéticas con los mejores ejemplares hasta que lograron definir la raza perfecta. Poco tiempo después, en 1983, fue registrada en la Cat Association of Britain, mientras que en 1994 recibió el reconocimiento oficial de la Federación Internacional Felina.

La raza de gato Burmilla viene de la mezcla de dos especies. Se originó, fortuitamente en Reino Unido, fruto del cruce entre un Persa chinchilla y una gata Burmés lila. Fue registrado por la CAB (Cat Association of Britain) en 1983, aunque hasta 1994 no la reconoció oficialmente la FIFe (Federación Internacional Felina).

Rasgos físicos del gato Burmilla

raza Burmilla

La anatomía del gato Burmilla es de tamaño medio, musculoso y elegante. Presenta una espalda recta y un pecho ancho redondeado, acompañados de patas delgadas y fuertes (las traseras más largas). La cola de este gatito tiene base ancha, es larga, recta, con punta redonda y abundante pelo.

Tienen un cuerpo musculoso y elegante a la vez, con un tamaño mediano.

Debe tener una marca “M” en la frente, líneas que corran desde los bordes exteriores de los ojos y trazos como de lápiz sobre las mejillas, pero el sombreado del cuerpo debe estar libre de manchas atigradas tanto como sea posible, con un color más denso a lo largo de la espina y en la cola, que se disperse gradualmente hasta ser lo más claro posible en las partes inferiores.

La cola del gato Burmilla debe estar marcada con anillos incompletos y con la punta oscura, las patas ligeramente rayadas, y se permite un leve moteado en el vientre. Los ojos deben estar perfilados como los del Chinchilla, con la piel visible haciendo juego con el color del pelaje.

Este felino cuenta con un peso promedio de 5,5 kilos y podemos esperar que viva hasta 15 años.

El cuerpo del gato Burmilla es de tamaño medio y longitud media y muy compacto. El pecho semiancho y redondeado. La espalda recta de los hombros a la grupa, patas delgadas con estructura de huesos sólida. Los pies son finos y ovales, las patas posteriores son ligeramente más largas que las patas delanteras. La cola es recta y de longitud semilarga o larga, de base media, afinándose en su punta redondeada. El gato burmilla es dueño de una contundente musculatura que le resulta muy útil para trepar árboles y muros.

Identificación de la raza Burmilla

La cabeza de la raza Burmilla es de tamaño medio, cara ancha afilándose en forma de cuña, con contornos redondeados. Nariz con perfil que se quiebra levemente en la base.El mentón es firme. La punta de la nariz y el mentón están en la línea.

Las orejas son de tamaño medio a grande, separadas y ligeramente inclinadas hacia adelante. Son amplias en la base, las puntas ligeramente redondeadas.

Los ojos son grandes, separados. El color es luminoso y expresivo, los bordes de ojos son de color del tipping. Cualquier tono de verde es permitido, un verde claro es preferido. Un color de ojos ámbar es permitido en los gatos rojos o crema y también en los colores tortugas.

El manto es corto y denso con una textura sedosa, pegado suavemente al cuerpo y con leve subpelo. Los colores que podemos esperar encontrar en el gato burmilla son el gris plateado, el negro, azul, marrón, rojo, marfil o crema, lila y canela.

Existe una variedad de pelo largo en este caso el manto es de longitud media y fino, con textura sedosa, sin subpelo o pelusa lanosa, ligeramente más corto en los hombros. Los penachos en las puntas de las orejas, un babero y bombachos son deseados; la cola con abundante pelo.

El burmilla es un gato mediano de apariencia compacta. Patas fuertes, las traseras ligeramente más largas que las delanteras. La cabeza es redondeada, de mejillas anchas. Los ojos deben ser verdes y enmarcados en negro. Su pelo es corto y brillante, de textura sedosa. Los colores admitidos son; de base blanco o plata, con los colores; negro, azul, chocolate, lila, canela, rojo y crema.

Video resumen de la Raza de Gato Burmilla – Características y Origen del Gato Burmilla

Comportamiento de la raza Burmilla

Con los gatos Burmilla corres el riesgo de enamorarte con facilidad, pues tienen una personalidad especial. Les gusta socializar y son felices mientras están jugando. En ellos conseguirás una personalidad dulce que te alegrará cualquier momento.

Los felinos de esta raza viven llenos de energía. Además, no tienen problema en quedarse solos por unas cuantas horas encerrados en tu departamento. Son lo suficientemente sociables para convivir con otras mascotas y personas sin causar problemas.

La agresividad no aparece en el carácter de estos gatitos. Todo lo contrario, siempre están dispuestos a darle dosis de amor a su dueño.

Te darás cuenta de su notable inteligencia y de que les gusta mucho comunicarse. Para ello utilizan maullidos suaves cada vez quiera algo y no se callarán hasta que lo consigan.

Aunque son independientes, adoran a su dueño. Estos felinos son juguetones, cariñosos, respetuosos y activos.

Es de carácter afectuoso, inteligente, sociable, tanto con otros gatos como con las personas. Se adapta bien a un apartamento, sobre todo si hay terraza o balcón. Necesita cepillado y baño ocasionales.

Los gatos burmilla son animales sociables, muy equilibrados, les encanta jugar, su carácter es dulce y cuentan con la peculiaridad de ser grandes vocalizadores. El gato burmilla es un animal ideal para convivir con niños y también para compartir el espacio con otras mascotas. Agradecen mucho ser mimados y, si bien les encanta escaparse y deambular por los alrededores en libertad, se adapta perfectamente a la vida de interior. Por lo tanto, si vives en un apartamento y buscas una mascota, ya la has encontrado en esta preciosa raza de gatos.

Goza de una inteligencia que le permite no sólo resolver encrucijadas en la vida cotidiana de todo felino, sino también hacerle notar a su amo a través de insistentes maullidos que necesita algo.

Relación entre el burmilla y su dueño o amo

Si bien el burmilla es muy dulce con su amo y mantiene con este una comunicación muy cercana, es también un minino bastante independiente y no habrá problemas si es que debe permanecer solo en casa por un buen rato.

El burmilla es un gato tranquilo e inteligente. Posee un carácter afectuoso y juguetón, ideal para la convivencia con niños y otros animales. Buena adaptabilidad a entornos interiores aunque también les agradan las escapadas al exterior.

Hay razas de gatos más independientes que otras y, aunque los gatos son todos conocidos por su autonomía, el caso del burmilla pertenece a los que se consideran más mimosos y que más necesitan de la atención de sus amos.

No es necesario estar pendientes de ellos ni sentir remordimiento al tener que dejarlos como únicos habitantes de la casa durante un rato, pero sí es importante que les dediquemos una media hora al día exclusivamente para ellos. Podremos jugar con pelotas acordes a su tamaño, con juguetes en forma de ratón y con cuerdas para que atrapen.

Hábitos para el cuidado de la raza Burmilla

El burmilla no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto.

Hasta el momento no se le atribuyen al burmilla afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una raza muy sana y longeva.

El mantenimiento de su pelaje es fácil, un cepillado dos veces por semana es suficiente para que puedan mantener un pelaje suave y liso y evitar que el pelo muerto se desprenda y termine sobre los tapizados o en tu ropa.

Resulta conveniente revisar los ojos y las orejas del gato burmilla, a la vez que también adoptar una rutina diaria de cepillado de dientes.

Dentro de los cuidados básicos, no podemos olvidar la alimentación, la cual debe ser balanceada y de calidad y, dato nada menor, que responda a sus necesidades específicas de edad u otras características de salud que pueda llegar a presentar. La vida sedentaria puede llevar a nuestro gato burmilla a aumentar de peso y acarrear todos los problemas que esto conlleva, por ello es que se recomienda que lo incentives a jugar y a hacer ejercicio con juguetes específicos para gatos.

Curiosidades de la raza Burmilla

Enfermedades de la raza Burmilla

Puesto que la salud del burmilla es muy fuerte, no es preciso preocuparse por afecciones de la raza, ya que no las hay.

Los gatos Burmilla han sido muy bien dotados genéticamente para evitar enfermedades. Se le considera una raza sana que no requiere de cuidados particulares, más que una buena alimentación.

Alimenta a tu minino con una dieta equilibrada rica en minerales y garantiza buenas sesiones de ejercicios. De vez en cuando llévalo al veterinario para confirmar que todo esté bien.

Con respecto al aseo, bastará un cepillado semanalmente que evite la acumulación de pelo muerto y mantenga un pelaje saludable. Además, revisa y limpia sus orejas cuando lo consideres necesario.