Bañeras y piscinas

Todo el que tiene una mascota quiere atenderla, procurarle confort y bienestar. El techo y la comida ya no son suficientes para satisfacer la tranquilidad de los amos. Aunque los inquilinos animales nos regalan su amor sin condiciones, sin esperar nada a cambio, nosotros les colmamos de mimos y accesorios para que se diviertan y tengan plenitud en sus días.

El tiempo para ellos no es igual al de nosotros. Quisiéramos tenerlos durante muchas décadas y que acompañen nuestro crecimiento personal y profesional, que vean como la familia crece mientras ellos descansan en nuestro regazo. Si tu vida está adornada con un lindo minino, por ejemplo, estará junto a ti entre un promedio de 2 a 16 años.

Este periodo dependerá de muchos tópicos en su salud y vida. Por esto muchos dueños han querido cumplir sus expectativas y el bienestar de su gato. El mercado entendió esto y múltiples marcas han creado albercas portátiles con colores llamativos y en su mayoría en forma circular. Varias de las disponibles en tiendas físicas y virtuales tienen un fondo multicolor.

Imitando a los tonos de estilo perlado o tornasol el fondo de las piscinas para gatos en su mayoría son así para que cuando el agua se mueva de muchos tonos y siluetas con las cuales los gatos puedan juguetear. Además la flexibilidad en estas mini piscinas es crucial. Ni tan fuertes como para lastimar al felino ni tan indelebles para doblarse por cualquier paso.

En sus descripciones las marcas consolidadas aseguran que ofrecen un tintado de los inflables o armables que no es para nada nocivo para los gatitos. No existe preocupación a que por el constante uso la pintura se despegue y en dado caso no afectará la salud de tu felino domesticado.

Máxima diversión gatuna

Otro tópico a destacar en las albercas comerciales a nivel mundial es que poseen en muchos casos accesorios para hacer la experiencia de diversión de tu gato mucho más interesante y hasta relajante para él. Anteriormente los felinos no soportaban el contacto con el agua, de hecho es bien conocido que esta especie se acicala sin ayuda de jabón u otros elementos cosméticos.

Con su lengua quitan residuos y hebras de su pelaje que ya no están aptas y luego la vomitan en una especie de bola pegajosa. Escena un poco asquerosa para muchos, pero totalmente natural para ellos. Pues hoy día muchas razas domésticas tienen entre sus favoritos nadar en la alberca luego de un día muy ajetreado con la bola de hilos y los mimos excesivos del amo.

Los ejemplares de Van Turco, que como su nombre lo indica son originarios de Turquía, son de los primeros gatitos que aman el agua. Por su cercanía con el lago Van. Por sus antepasados quienes buscaban el alimento en el lago, pescando, los Van ven como normal el ejercicio en el agua. De hecho la Universidad de Yuzuncu Yil, en Turquía inauguró hace poco una alberca para todos los gatos de la localidad.

En este recinto los cuidadores están muy atentos a la temperatura y limpieza del agua y brindan a los gatitos un lugar seguro donde distraerse además de compartir con otros ejemplares, ¡quién sabe y consiguen a su amor gatuno! Este lugar fue pensado para contrarrestar la violencia contra animales, que venía repuntando en las estadísticas del país ubicado entre Europa y Asia.

Si en tu caso, quieres brindarle un espacio como Turquía pero en tu patio, frente o en fin tu hogar no necesitarás tanto espacio con el refugio acuático mencionado. La mayoría de los modelos de alberca del mercado tienen diámetros de entre 60 y 120 centímetros. Y su alto es pensado para gatos pequeños, medianos y grandes.

Adquirir una de estas piezas será beneficioso para felinos con sobre peso por una vida sedentaria. Veterinarios en todo el mundo están renovando sus terapias y han incluido la natación en albercas especialmente diseñadas para felinos, donde los mismos puedan realizar nados de hasta 25 minutos que les ayuden a mejorar su movilidad y además bajar de peso para mejorar su salud y alargar sus posibilidades de vida.

Gatos nadando, ¿peligro?

La pregunta del millón de dólares en este tema es: ¿es seguro para mi felino nadar en la piscina? La respuesta es compleja. Todos los mamíferos, contando los seres humanos  dudando de la capacidad de chimpancés y jirafas, pueden nadar por instinto de supervivencia. Al lanzar a un ejemplar a la alberca este pataleará con sus cuatro extremidades luchando contra el cuerpo de agua, todo con el fin de no ahogarse.

En algunos foros sobre animales por Internet, amos señalan que sus gatos fueron tomando confianza en la piscina con la práctica. En la primera ocasión el felino se muestra extrañado, si no es una mascota que esté acostumbrada a que la bañen. Pero si por el contrario desde que fue domesticado recibió baños de su dueño, tomará la experiencia acuática de mejor manera.

Como explicamos anteriormente los gatos se asean ellos mismos y el contacto con el agua no es algo que sea tan común. Mientras más cerca de costas, lagos, ríos y otros esté la raza más compatibilidad tendrá con el H2O. Es importante que al momento de que tu gato se dirija a la piscina tú estés muy pendiente de sus movimientos. Los animales carecen de razón y de presentarse una emergencia su sentido de urgencia podría activarse tarde y allí estarías tú para acudir al rescate.

El felino que se desespera por salir del agua sin resultado podría comenzar a nadar en círculos lo que podría lesionarlo internamente o provocar ahogamiento. Aquí otro tópico que subrayar es el hecho de ofrecerle al felino una alberca pensada para él. Las piscinas para adultos no están diseñadas para animales. En caso de querer salirse no podrá hacerlo cómodamente porque las escaleras dispuestas son para humanos.

En cambio con una pileta para gatos el momento será más organizado. El artículo está diseñado especialmente para el ejemplar, su tamaño es cómodo como para nadar un poco sin exagerar ni cansarse, los colores que la mayoría de las veces son azules o rojos están dispuestos para atraer al felino, la profundidad de la alberca es perfecta para animales pequeños y menudos como ellos, entre muchísimas otras razones de seguridad y aseo.

En este punto el argumento de muchas personas de que los animales no deben “remojarse” en las mismas superficies de las personas es totalmente válido. Los gatos tienen bacterias propias de su condición y pudieran causar infecciones peligrosas en los sujetos que chapoteen junto a ellos.

Las bacterias echinococcus,  campylobacter y  el ácaro llamado sarcopto scabei son los agentes más comunes que pueden enfermarnos. Las primeras son muy potentes dependiendo de las defensas del individuo. Cuando afectan el cuerpo generan malestar, fiebre, vómitos, entre otros síntomas. El arácnido por su parte es responsable de contagiar sarna de gato a humano. Todo esto podría enfermarnos por compartir la alberca por esto es recomendable mantener el agua lo más limpia posible.

Tu gato ama todo de ti, que lo cuides, lo alimentes, consientas y le des tu amor y cobijo. Una piscina solo engordará la ecuación de convivencia y les otorgará a tu felino a ti momentos únicos que recordar alrededor de una alberca especial para gatos.